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EL VIDRIO SOPLADO

 

UNA parte importante en la manufactura de elementos de vidrio es el manejo de técnicas distintas para obtener las diversas estructuras. Copas, vasos, focos, vitrales, espejos, platos, cajas, relojes, lentes, todos estos objetos de vidrio están hechos del mismo material, pero con diferentes formas. Para obtenerlas podemos empezar con vidrio sólido, calentándolo hasta ablandarlo, comprimiéndolo, doblándolo, presionándolo, fundiéndolo y aplicándole todas las fuerzas necesarias para obtener la pieza deseada; o con vidrio líquido, con el cual el soplador tendrá que jugar y aprovechar las fuerzas naturales, como la tensión superficial que empuja a la masa plástica para formar una bola redonda, y la gravedad, que la dobla y la deforma. En ambos casos los principiantes tienen que acumular muchas horas de experiencia para poder hacerlo. Dicen los que saben, que al material fundido hay que sentirlo para determinar si está en óptimas condiciones para trabajarlo, por lo cual parece difícil de trabajar.

Una pieza de vidrio fundido lleva oculto en ella el arte de combinar las operaciones básicas del vidrio soplado para formar novedades que sólo dependen de la imaginación del artista, y que únicamente pueden obtenerse si se sigue una secuencia de operaciones planeadas de antemano. Antes de encender el fuego es necesario tener presente toda la sucesión de pasos, sabiendo que las transiciones abruptas de grosor provocan rompimientos espontáneos. Por ejemplo, veamos cómo se hace una tetera con vidrio soplado. Primero se forma una maria, que es una zona intermedia frecuentemente requerida para hacer piezas sopladas. Se hace ablandando la punta de una varilla de vidrio y presionándola contra una superficie plana, como se ilustra en la figura 37. Después de hacer la maria se calienta y se sopla como en la figura 38(b). Se desprende y se hace el asa de la tetera a partir del bulbo caliente (figura 38(d)) y se calienta el asa para darle la forma final (figura 38(e)). El pico se hace igual que el asa (figura 38(f)). Después se calienta el fondo y se aplana contra una superficie (figuras 38(g) y 38(h)) que no sea de carbón, porque éste enfría al vidrio rápidamente y provoca fuerzas internas que lo rompen. Se sostiene la tetera para formar la tapa como en las figuras 38(i), (j), (k), y ¡lista!, la recocemos para terminar.

 

 

 

 

Quizá parezca sencillo en un dibujo, pero ahí no se pueden ver las complicaciones que aparecen, por ejemplo, en el paso que ilustra la figura 38 (i). La dificultad está en que el aire atrapado dentro del bulbo se queda ahí cuando la varilla se desprende. Cuando el gas se enfría, su presión baja y se crea un vacío parcial dentro de la tetera. Si el material está aún blando, este vacío provocará que se colapse, porque la presión externa es mayor que la interna y empuja a las paredes hacia adentro. Por otro lado, si se calienta mucho el aire atrapado la presión interna aumenta, y el bulbo se infla. La solución es quitar la varilla e inmediatamente después colocar el globo justo arriba del fuego y vigilarlo. Si se empieza a desinflar, hay que acercarlo al fuego; si se infla, hay que alejarlo del calor. En algunos segundos el vidrio estará sólido y el problema resuelto.

 

 

 

 

Ahora veamos cómo se hace una copa de brandy. Primero se necesita un tubo el cual se estira para formar una parte sólida al centro (figura 39 (b)), que será el cuello de la copa. De esta forma nos quedan dos zonas del tubo separadas, que podemos soplar para formar la base (figura 39(g), (h), (i)), y el cuerpo de la copa (figura 39(k), (1), (m), (n)). Esta pieza es más sencilla porque al ser abierta no tiene el problema que ocasiona el aire atrapado.

 

 

 

 

Muchos de los utensilios que se utilizan en los laboratorios de investigación se hacen con vidrio soplado. También se pueden hacer piezas decoradas con colores, como la de la figura 40.

 

 

 

 

 

Existen fábricas de vidrio soplado, en donde lo convierten en cualquier producto comercialmente conocido. De esta manera tenemos una fantasía de formas que continúa sin límites con el encanto de este material, y que puede confeccionar objetos utilizables o construir piezas artísticas. Por eso se dice que el vidrio es una sustancia que ocupa un lugar nebuloso entre el arte y la utilidad. Como los objetos de uso común los manejamos todos los días, a continuación disfrutemos y conozcamos un poco mas el aspecto artístico del vidrio.